lunes, 28 de enero de 2019

Laura Giordani. Monte adentro [ Imantaciones ]

Laura Giordani (Córdoba, Argentina), escritora, poeta y docente. Ha publicado Materia Oscura (2010, Baile del Sol), Noche sin Clausura (2012, Ediciones Amargord), Antes de desaparecer (2014, Ediciones Tigres de papel), Una lengua impropia (2014, Ediciones del 4 de Agosto, Planeta Clandestino), La infancia que nos aguarda (2016, Ejemplar Único, Colección Poética y Peatonal) y las plaquettes Celebración del brote (2009, Zahorí-Poesía en minúsculas) y Las varas del zahorí: poemas de la sed (2013, Fundación Inquietudes). Sus textos han sido incluidos en diversas antologías y ha colaborado en distintas publicaciones nacionales e internacionales. Por donde pasa la poesía (2011, Baile del Sol), Voces del Extremo: poesía y resistencia (2013, Amargord Ediciones), En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis (Bartleby Editores, 2014), 28.28 La Europa de las escritoras (Gobierno de Cantabria, 2015), Disidentes: Antología de poetas críticos españoles (La Oveja Roja, 2015), Exploradoras (Libros de la herida, 2015), Naciendo en otra especie. Antología de Poesía de Capital Animal (2016, Plaza&Valdés). Ha participado como ponente en distintos encuentros en torno a la escritura poética en España e Iberoamérica.

 Elegir el barro, su arrojo en la disolución, ese
abandono para que los sauces se sostengan. Tierra
blanda, ofrecida sin medida como la mirada de los
idiotas, la ternura de los cauces. Donde las raíces se
estiran hasta escuchar la confesión de los
moribundos, donde las hojas se pudren con el abono
de los duelos: desasidas se hunden y el árbol las mira
con esa distancia con que un muerto mira sus
pertenencias.
La revelación no viene de lo alto, sube por los
talones, los imanta hacia el regreso, yerra de los
meridianos.


***
Por la pasarela de hierro
hasta la otra barranca
del río
tiemblan
las rodillas las sienes
tiembla el agua bajo los pies
flotar sobre su verde
como un cristo de poquita fe
como quien camina sobre celofán
o las antenas
de un insecto plateado
-antakarana fragilísimo
al monte que se abre
[como promesa al otro lado:
un fogonazo
de algarrobos blancos
chañares espinillos
tortura para los tímpanos
de las chicharras.



***
Desconfiar del anverso.
Ella se dirigía siempre al revés de las cosas: hojas,
piedras, párpados.
No teman su dolor, su verdad más blanda.
Dendromantes, aprendimos a pedir una hoja al álamo
plateado para leer su mano.
Tu palma contra su palma
su nervadura contra tus venas
hasta que la confesión comience:
[un tiempo de savia subiendo con miedo
los alaridos de la tala
unos hombres que arrancan el monte
como la cabellera de una anciana .
Intercambiamos sangre con los eucaliptos, nos
amamantamos de la perra más mansa.



( Publicado en Las hojas del Baobab, 17 )

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