miércoles, 30 de enero de 2019

GARVM POESÍA

GARVM Poesía es la nueva colección del proyecto editorial que hace apenas año y medio inciamos juntos Uberto Stabile y yo. La familia crece y a nuestra primera colección: los pliegos de poesía Las hojas del baobab, de la que han salido ya 20 números, sumamos la revista de poesía Alameda 39, cuyo número 5 publicaremos la próxima primavera. También a finales del pasado año vio la luz el primer título de la colección La Oveja Negra: Hey Jack Kerouac, la huella beat en la poesía en lengua española. Con GARVM Poesía iniciamos una colección de poesía contemporánea que inaugura el poeta portugués Fernando Cabrita en edición bilingüe. Para información y pedidos: alameda39@outlook.com y @lashojasdelbaobab.


lunes, 28 de enero de 2019

Laura Giordani. Monte adentro [ Imantaciones ]

Laura Giordani (Córdoba, Argentina), escritora, poeta y docente. Ha publicado Materia Oscura (2010, Baile del Sol), Noche sin Clausura (2012, Ediciones Amargord), Antes de desaparecer (2014, Ediciones Tigres de papel), Una lengua impropia (2014, Ediciones del 4 de Agosto, Planeta Clandestino), La infancia que nos aguarda (2016, Ejemplar Único, Colección Poética y Peatonal) y las plaquettes Celebración del brote (2009, Zahorí-Poesía en minúsculas) y Las varas del zahorí: poemas de la sed (2013, Fundación Inquietudes). Sus textos han sido incluidos en diversas antologías y ha colaborado en distintas publicaciones nacionales e internacionales. Por donde pasa la poesía (2011, Baile del Sol), Voces del Extremo: poesía y resistencia (2013, Amargord Ediciones), En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis (Bartleby Editores, 2014), 28.28 La Europa de las escritoras (Gobierno de Cantabria, 2015), Disidentes: Antología de poetas críticos españoles (La Oveja Roja, 2015), Exploradoras (Libros de la herida, 2015), Naciendo en otra especie. Antología de Poesía de Capital Animal (2016, Plaza&Valdés). Ha participado como ponente en distintos encuentros en torno a la escritura poética en España e Iberoamérica.

 Elegir el barro, su arrojo en la disolución, ese
abandono para que los sauces se sostengan. Tierra
blanda, ofrecida sin medida como la mirada de los
idiotas, la ternura de los cauces. Donde las raíces se
estiran hasta escuchar la confesión de los
moribundos, donde las hojas se pudren con el abono
de los duelos: desasidas se hunden y el árbol las mira
con esa distancia con que un muerto mira sus
pertenencias.
La revelación no viene de lo alto, sube por los
talones, los imanta hacia el regreso, yerra de los
meridianos.


***
Por la pasarela de hierro
hasta la otra barranca
del río
tiemblan
las rodillas las sienes
tiembla el agua bajo los pies
flotar sobre su verde
como un cristo de poquita fe
como quien camina sobre celofán
o las antenas
de un insecto plateado
-antakarana fragilísimo
al monte que se abre
[como promesa al otro lado:
un fogonazo
de algarrobos blancos
chañares espinillos
tortura para los tímpanos
de las chicharras.



***
Desconfiar del anverso.
Ella se dirigía siempre al revés de las cosas: hojas,
piedras, párpados.
No teman su dolor, su verdad más blanda.
Dendromantes, aprendimos a pedir una hoja al álamo
plateado para leer su mano.
Tu palma contra su palma
su nervadura contra tus venas
hasta que la confesión comience:
[un tiempo de savia subiendo con miedo
los alaridos de la tala
unos hombres que arrancan el monte
como la cabellera de una anciana .
Intercambiamos sangre con los eucaliptos, nos
amamantamos de la perra más mansa.



( Publicado en Las hojas del Baobab, 17 )

sábado, 26 de enero de 2019

Rafael Camarasa, Una comedia de situación.

Rafael Camarasa (Valencia, 1963). No es doctor por ninguna Universidad, si acaso, paciente de muchos doctores. Forma parte del grupo poético anárquico (no por ideología, que también, sino por su bendito caos vital) surgido en los años ochenta de una Valencia desinhibida, alrededor del café Cavallers de Neu, regentado por Uberto Stabile. Entre los poetas que allí se encontraban cabe destacar al propio Stabile, a F.F. Meneses, Jesús Zomeño, Javier Azcona y Fernando Garcín. Precisamente con este último dirigió la colección de poesía La línea de sombra, donde publicaron muchos de aquellos poetas. Entre otros, ha publicado los libros de poemas Cromos, VI Premio Paiporta de Creación Poética (Editorial Denes, Valencia, 2007); El sitio justo, Premio Internacional de poesía Palabra Ibérica (Colección Palabra Ibérica, Punta Umbría, 2008), con traducción al portugués; Cabos sueltos (Diarios de Helena, Elche, 2003 y Ediciones Contrabando, Valencia, 2018). En breve se publicará el poemario Sin noticias de Liliput, ganador del XXXII Premio Internacional de poesía Barcarola, 2017. Sus poemas han aparecido en revistas como Litoral y Barcarola, así como en diversas antologías. En narrativa ha publicado los libros de relatos Feos, XVII Premios Otoño Villa de Chiva de Narrativa Breve (Editorial Denes, Valencia, 2009) y Lo normal (Ediciones Contrabando, Valencia, 2017).

(antes de la batalla)

Se acicala despreocupado entre perfumes.
En su adentro apenas hay estancias. Una para soñar
y otra para querer.
No necesita armarios ni patio trasero.
Lo alimenta el frenesí y el desgarrado brillo,
el incesante murmullo de los mercados,
y si el cielo se convierte en piedra y se derrumba,
lo hallarás en la lista de muertos.
Da envidia verlo caminar bajo la lluvia
sin paraguas y sin buscar refugio.
Él es lo que ves. Todavía.
Y se moja porque le gusta.
(altos vuelos)
Cierro los ojos y veo azafatas. Delicadas y deliciosas.
Con sombrerito azul y falda ajustada,
salidas de películas color pastel.
Profesionales que hacen grato mi vuelo
para que olvide el terror a las corbatas,
que me suministran Prozac y cacahuetes,
y sonríen si les pido matrimonio.
Tiernos gamos asustadizos que desaparecen de mi lado
cuando una voz anuncia por megafonía
el nombre de la siguiente parada.
Las puertas del metro se abren,
y entran y salen criaturas. Todas con prisa.
Todas sin pausa. Todas en dirección contraria
a la que corren mis azafatas.

(la joven de la perla)

No es tu cuerpo lo que miro, chica ofendida y sonrosada,
aunque eres bella hasta decir basta
y yo no soy una efigie. Es tu aire lo que admiro,
tan distinto al que me envuelve,
a pesar de que un análisis de ambos
arrojaría valores similares.
En mi atmósfera cargada de plomo,
tu entusiasmo sería un gas noble
y flotaría como el vuelo de una falda en los bailes
y verbenas de verano. Más que verte, huelo en ti
el aire de mí mismo en otro aire.
Y no te imagino desnuda. Si acaso,
solo en bikini.

( Publicado en Las hojas del Baobab, 16 )

lunes, 14 de enero de 2019

ARTURO BORRA, en Alameda 39. 3

Arturo Borra nació en Argentina, en 1972. Es licenciado en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Entre Ríos y doctor en Estudios Interdisciplinarios de la Comunicación en la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la Universidad de Valencia. Ha publicado el libro de prosa poética Anotaciones en el margen (MLRS, Valencia, 2008; Ediciones 4 de Agosto, Logroño, 2014), las plaquettes Cielo partido (Zahorí, Alzira, 2009), La vigilia del deseo (Ediciones Loto, Rosario, 2013) y Esplendor saqueado (Ejemplar Único, Alzira, 2015) y los poemarios Umbrales del naufragio (Baile del Sol, Tenerife, 2010), Figuras de la asfixia. El libro de los otros (Germanía, Alzira, 2012; Tigres de Papel, Madrid, 2014), Para trazar lo (im)posible (Margomar, Madrid, 2013) y todo tanto (Tigres de Papel, Madrid, 2016). Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, portugués, gallego y rumano. Asimismo, ha publicado el libro de ensayos Poesía como exilio. En los límites de la comunicación (Prensas Universitarias de Zaragoza, Zaragoza, 2017). Su blog es: http://arturoborra.blogspot.com.es/

RUTA IMPOSIBLE

Llegados hasta aquí
no hay descanso: transitan
por las venas gorriones
dispuestos a estrellarse.

En esas regiones donde copulan los días
con los surcos tristes de la noche –volar sólo
es un ejercicio a tientas
que arrebata a las piedras una ruta
imposible.


(De Umbrales del naufragio, Baile del Sol, Tenerife, 2010)


***


En la rama más alta
la soledad: fecunda la memoria
de las flores    traza un vuelo hacia una tierra
impronunciable: ¿qué será de la simiente
esparcida en la cantera
del tiempo? ¿De la otra historia
cuando la noche traza el inventario de los muertos?
¿Y qué de la lluvia
a pesar de todo y de siempre
arrastrando fantasmas más lejos
donde se gesta invisible
el abrazo?

En la rama cortada
la insistencia del brote.

(De Para trazar lo (im)posible, Amargord, Madrid, 2013)

***

últimamente 
la sintaxis arrasada
no deja sitio
a julio

no lava sus culpas
no rescata del cantero
frutos para nutrir su presente 

quiere dar oxígeno
y se asfixia 
se hace 
mundo roto/ no puede
con todos sus pedacitos en el sueño
no sabe barrer/ ya no sabe cómo
barrernos esa tristeza/ dejar 
que esos tumultos de abajo
afloren griten liberen
a las bestias
dulces que lloran
solas en sus jaulas

últimamente 
no recuerda 
transeúnte
que la recorra 
buscando 
un terrón suelto
al fondo
del poema

(De Desde lejos, inédito)


Publicado en el número 3 de la revista de poesía Alameda 39.

CARLA BADILLO CORONADO en la antología Hey Jack Kerouac. La oveja negra.

Carla Badillo Coronado (Quito, 1985) poeta, escritora, periodista y traductora autodidacta; actualmente vive en Lisboa. Ha publicado los poemarios: Belongings / Pertenencias (Los Ángeles, 2009); Partituras Incompletas (apuntes de música y otras obsesiones (Cuenca, 2013), y El color de la granada (Madrid, 2016). En ficción ha publicado la novela breve Abierta sigue la noche (Quito, 2016), difundida con la Campaña Nacional de Lectura Eugenio Espejo. Ha colaborado para diversas revistas dentro y fuera de su país; y textos suyos han sido traducido a varios idiomas. Ha ganado varios reconocimientos literarios como el Premio Nacional de Poesía César Dávila Andrade 2011 y el XXVIII Premio Internacional de Poesía de la Fundación Loewe, a la Creación Joven. Mantiene una librería en Saturno, al resguardo de SUN RA, músico de free jazz y profeta del afro-futurismo. Fascinada por lo híbrido y lo fragmentario, se sumerge en diferentes ramas del arte, la traducción y las experiencias de viajes. No obstante, es en la exploración de la música, la improvisación y la performance donde encuentra la posibilidad más genuina de rebelarse contra la tiranía de su propia mente.


ESCENAS NOCTURNAS

Voces estallan en el lugar de las apariciones
Estoy en la barra de E Tutto Qua
Kerouac y Cassady me miran a través de la ventana
Se abrazan como en los viejos tiempos
Una limosina estaciona en la esquina
Dorgee, el mendigo, maldice a los que bajan
Roaring 20´s ofrece placer en letras de neón
Es septiembre, pero adentro los viejos verdes celebran
[Halloween.
Una bruja en topless hechiza a un turista clase A
Mientras afuera, en medio de la niebla,
Dorgee sigue maldiciendo la limosinas
en las que él jamás se subirá.

 ( De Partituras incompletas
Universidad de Cuenca, Ecuador, 2013) 


DERRAMA WHISKY SOBRE TU AMIGO MUERTO

No sé si mañana estaré aquí,
pero en todos los sitios mi voz será la misma.
Raúl Núñez

Raúl Núñez
bienvenido
aquí nadie te conoce.
Sé que tampoco te importa
y menos hoy
que te llevaré de mi mano
a recorrer los no-lugares.
Vamos a pasear, Raúl,
también en mi ciudad
hay aquello que te gusta:
putas
whisky
y perros callejeros
hambrientos de amor.
No iremos a buscar libros
porque no tengo un centavo
voy contigo hoy me basta.
Pero te ofrezco poesía
de la que te encanta
escrita entre orines
escrita entre orines
de calles angostas y largas.
¿Te fijas cómo nos miran, Raúl?
no les hagas caso
te advertí que no te conocían.
Ellos jamás han comido un cannabis flan
ni han cantado baladas de ángeles náufragos
ni han visto a Mick Jagger entre el humo
ni se han emborrachado con Jesús de Nazareth
ni se han preguntado qué ha pasado con Jack Kerouac
ni conocen a la verdadera madre del hijo de Dylan
Thomas
ni les da asco beber la sangre marrón
que abriga un feto de lata de Coca-Cola.
Vamos, Raúl,
vamos a despertar a los muertos
y una vez desempolvados
les contamos que sobrevivió el poema.
¿Escuchas, Raúl?
son llantos de niños recién nacidos
y sus cunas son bolas de fuego
o inmensos cubos de hielo
(ya no hay puntos medios desde
que fuiste a cabalgar la noche).
Sí, Raúl, hace cinco minutos hacía calor
y ahora la lluvia empieza a mojar
nuestros disfraces.
Conozco un viejo Café en el centro
donde podemos guarecernos.
No es como el Cavaller de Neu
en el que te recibía Uberto en el ’91.
Nadie nos tomará una foto
pero al menos estaremos protegidos
mientras bebemos whisky
y me hablas de María
y de alguna novela negra.
Y luego, Raúl,
escribiremos juntos:
EL FUTURO ES UN EPÍLOGO
en el espejo del baño.
Después huiremos.
Pero antes me pedirás
–con tu acento porteño–
que lo haga...
y a mí me temblará la mano.
¡Hacelo, Carla!
¡Hacelo de una puta vez!
y yo te abrazaré fuerte
y te diré casi llorando:
No, Raúl, lo siento
yo no puedo derramar whisky sobre ti.

( Publicados en la antología Hey Jack Kerouac. La huella beat en la poesía en lengua española. La oveja negra, 2018 )