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viernes, 1 de enero de 2021

Revista de poesía Alameda 39.7

Editorial de la revista Alameda 39.

Núm. 7


Hace ahora 20 años, cuando empecé a estudiar alemán, descubrí la palabra Kulturbeutel que significa bolsa de aseo. Siempre me pregunté cuál sería el origen de esta palabra y qué relación tenía la cultura con el aseo.

Con el uso las palabras se desgastan, van perdiendo la relación con su referente y volver a la etimología es un viaje apasionante de regreso por los caminos que atan el lenguaje humano a la realidad. Descubrir cómo nos hemos formado, cómo percibimos el mundo, cuál era la percepción que teníamos de un objeto justo en el momento de mimetizarlo o plagiarlo por medio lenguaje y estamparlo en alguna palabra, volver a la casilla de salida nos sirve para conocernos. 

Algunos años más tarde y gracias al libro de Fernando Broncano Cultura es nombre de derrota, aprendí que " cultura" proviene de la palabra latina "colore". De ella derivan palabras como cultivar ( el cuidado para hacer crecer las plantas aplicando una determinada sabiduría), colonia ( el lugar en el que se reúnen los colonos, las personas que trabajan o cuidan la tierra y con sus cuidados hacen crecer una determinada sociedad ), culto ( el trabajo o el cuidado para hacer crecer el espíritu), cultura ( el trabajo o los cuidados para hacer crecer la dimensión humana), colonizar entonces, no era asentarse en un territorio para expoliarlo sino para cuidarlo. Las entrañas de Kulturbeutel, por fin, se abrían de par en par: la bolsa de aseo es la bolsa de los cuidados. Escribí entonces un post en Facebook que decía así: “En los tiempos que corren convendría enarbolar menos banderas y símbolos y "asearnos" un poco más, consumir más cultura y menos black friday”. 

Los misteriosos e imperceptibles hilos que atan el lenguaje a la realidad, la aprehenden e imitan, son mágicos. ¿ Qué fuerza descomunal conmovería al mono-hombre a imitar la naturaleza por medio del lenguaje para poseerla y doblegarla sin poder oponer resistencia? 

Durante este año nefasto, que acabamos de dejar atrás, hemos vivido imágenes dantescas que pensábamos veríamos sólo en el cine: pérdida de amigos y familiares, aumento de las distancias sociales, restricciones de muestras de cariño y de movilidad… y, sin embargo, la cultura estuvo ahí para acompañarnos. En los peores momentos, el cine, la música, los libros...cuidó y sanó nuestro espíritu, curó nuestras heridas, nos exhaló un soplo de esperanza, e incluso, nos salvó de la locura, la depresión y la soledad. 

No importa en qué lenguaje ocurra el hecho poético. No importa la forma en la que se materialice: notas musicales, lenguaje plástico, símbolos matemáticos o lingüísticos, jeroglíficos, movimiento corporal, danza … el hecho poético en sí es anterior a todos ellos y los trasciende, trasciende géneros y disciplinas artísticas.

Con el libro de Manuela Parra, que aquí reseñamos, aprendimos que es en los peores momentos de la humanidad, en el exilio político, en la ausencia de libertad en los campos de concentración, en la prisiones, en los momentos en los que el ser humano lo ha perdido todo, trabajo, casa, amigos, hijos… donde el hecho poético se manifiesta de forma más intensa y se convierte en una necesidad vital.

¿ Es posible escribir poesía después de Auschwitz? ( Adorno). Sí, definitivamente sí. Y durante Auschwitz también. No sólo posible, sino necesaria; mucho más cuando al hombre le es arrebatado el derecho a la palabra, a la cultura, al cuidado de uno mismo y de los otros.

Poesía fue aplaudirnos los unos a los otros, escribir en la ventanas que pronto saldríamos de esta, preguntar a nuestros vecinos si podíamos ayudarles, subirles la compra hasta el quinto, llamar a los amigos cuando perdieron al amor de su vida, a su padre o a alguien cercano, escuchar por el mero hecho de saber que a alguien le hace bien, recibir llamadas de amigos casi olvidados interesándose por nosotros, sostener a los niños para que no sufrieran y que siguieran pensando que la vida era bella y valía la pena vivirla y de que a pesar de todo, “ todo esto pasará”.

Poesis no es el virtuosismo de la técnica, no es la orfebrería lingüística, no es el artificio literario, no es la industria cultural ( industria - cultural ¡ qué combinación !), sino la búsqueda de la belleza, la belleza poética que no estética, y es esa semilla la que quizás debemos cuidar.

domingo, 30 de agosto de 2020

TAN LEJOS DE DIOS, Uberto Stabile

TAN LEJOS DE DIOS, Uberto Stabile

Ediciones Baile del sol

Islas Canarias 2010

Gema Estudillo



Cuando vi por primera vez el documental de Uberto Stabile que completa la visión de esta antología de la poesía mexicana en la frontera norte, lo primero que pensé fue : ¡ qué lugar tan poético!. Y pensé que así debía de ser la Comala de Juan Rulfo o la Santa María de Onetti. Un lugar en tierra de nadie, un lugar en el que las coordenadas espacio - temporales son familiares, son reconocibles pero al mismo tiempo están inmersas en su propio proceso de evolución. Un lugar real que podía haberse extraído de la imaginación. Y a medida que avanzaba el documental yo me preguntaba por qué en un lugar así había tanta poesía, se vive tanta poesía y a la vez, buena poesía. Si es que acaso la poesía cumple allí una mayor función social comparada con la poesía en otros lugares. Si el elemento social que conforma la poesía tiene allí mayor peso que el estético. Si es la búsqueda de la belleza lo que les motiva porque ellos no consideran que viven en un lugar bello, a fuerza de querer imitar a otros o de sentirse encandilados por el espejismo yankee.


El profesor argentino Walter Mignolo, uno de los máximos representantes de los estudios descoloniales o poscoloniales en los años noventa, ha trabajado durante años en el análisis de lo que él ha denominado “ el pensamiento fronterizo” o “ la colonialidad del ser”. Estos lugares, en los que expansión colonial les negó la posibilidad de razón, de pensamiento y de proyectar un futuro, son lugares en los que, debido a su historia, a su memoria, al dolor de sus víctimas, a la diversidad de lenguas y al crisol de pueblos, costumbres y saberes que integran, generan lo que se ha denominado “ un paradigma otro”, que no es más que un espacio diferente de los espacios que tienen a ambos lados ( en este caso, México y EEUU ). Se reconocen por las características de aquellos que están a ambos lados en la misma medida en la que también son conscientes de sus diferencias. “ El pensamiento fronterizo “ según Mignolo surge de los desheredados, de dolor y de la fractura de sus historias, de sus biografías y es ese nuevo paradigma, a medio hacer, el que les proporciona una nueva perspectiva en la que reconocerse. Es lo que en definitiva se ha dado en llamar en el caso de la frontera mexicana “ el tercer estado “. Son los bordes de uno y otro los que le otorgan su verdadera idiosincrasia. La necesidad de desviarse, de distinguirse de uno y otro. Y es en este punto se entiende que un lugar así, a medio hacerse, debe de necesitar mucha poesía.


sábado, 25 de abril de 2020

DESCATÁLOGO DE LIBROS RAROS Y EXTRAVIADOS

Publicamos el Descatálogo de libros raros y extraviados. El catálogo recoge algunos de los libros y plaquettes de Malvarrosa editorial, La gata loca, Ediciones del 1900, Aullido libros, Palabra Ibérica, Las hojas del baobab, Alameda 39, Garvm poesía y La oveja negra. Un recorrido por una labor editorial de 40 años a través de libros difíciles de encontrar hoy en ferias y librerías.
El catálogo contiene algunas primeras ediciones y primeros libros de algunos autores. Este listado sirva de muestra:

Alfons Cervera, Un jardín con peces de colores y pájaros sonámbulos.
Eva Vaz, Elegía a una sombra.
Fernando Garcín, Nawi/ La mirada Trivia.
Hipólito Navarro, Relatos mínimos.
Isabel Bono, Mi padre.
Jesús Zomeño, Del eterno regreso
Juan Puchades, Un tornillo en la costa
Mercedes Arancibia, Nunca conocí a nadie que se llamara Carlos
Omar Pimienta, La libertad: ciudad del paso.


Descubre el catálogo pinchando en el siguiente enlace:


Pedidos y contactos en alameda39@outlook.com

jueves, 5 de septiembre de 2019

FERNANDO CABRITA, El poema triste de Dios

En El poema triste de Dios, de Fernando Cabrita, nos asomamos a la vida de un dios eterno y solitario cansado de ser omnipresente. Dios, arrinconado por la ciencia, vaga de aquí a allá por el mundo en busca de fieles. Consciente de su cada vez más acuciante soledad, decide ponerse en forma en el gimnasio o hacer campaña electoral en la televisión nacional para captar adeptos o fieles seguidores. El poema triste de Dios está escrito desde una perspectiva tragicómica y acerca al lector a un dios que lucha por ser humano, se lamenta de su propia eternidad, que percibe como un castigo, y añora la presencia de una compañera. Este dios ridículamente omnipotente pero viejo y solo, que cambiaría su propia transitoriedad por sentir el abrazo de una mujer en un salón de baile y arrastra su pesada eternidad como la bola de un reo al final de su grillete, acaba irremediablemente robándonos el corazón.Poesía existencial del siglo XXI.


El poema triste de Dios, Fernando Cabrita.
Edición bilingüe. Trad. a cargo de Gema Estudillo y Uberto Stabile.
Col. Garvm poesía.
6€

miércoles, 14 de agosto de 2019

SIMONE SCHABERT. Dos poemas


Simone Schabert nació en 1974 en Aichach  ( Alemania ) y estudia Literatura, Filosofía y Ciencias políticas. Completó sus estudios de posgrado con una tesis sobre la ampliación de la UE hacia el este. Vive en Colonia donde trabaja como profesora de literatura y política en la Universidad. En 2017 publica su poemario “ Háblame de respirar”. En 2018 fue seleccionada como la escritora de la ciudad de Schwaz para su proyecto "Alice" y recibió el premio Post.Poetry de la Sociedad Literaria NRW.


Presentamos aquí dos poemas traducidos por Gema Estudillo que aparecerán publicados en septiembre de este año por primera vez en España en el número 5 de la revista Alameda 39. Coordina esta antología de mujeres poetas alemanas Kathrin Schadt.






NOTIZ AN DEN KÖRPER


ich schreibe auf zettel auf rückseiten alter bestellscheine sichtbar eine anweisung nach der anderen für mich den körper meinen mund die zunge das stimmband was wir zu tun haben im moment der auflösung wenn sprache uns entgleitet wort für wort aus unserem register rutscht bedeutungen verschwinden nur schreiben uns kurz etwas wie halt verspricht



AVISO AL CUERPO


escribo en los tickets en el reverso visible de viejas hojas de pedido una indicación tras otra para mí para mi cuerpo mi boca la lengua las cuerdas vocales lo que debemos hacer en el momento de la separación cuando nos quedemos sin habla  una palabra tras otra se deslice de nuestro vocabulario desaparezcan los significados nos escribamos solo brevemente algo así como una oportuna promesa




LEHNWORT (für m.)


du sagst, es ist der wald ein wohnzimmer ein magisches mit decken aus dunklen nadeln die die zeit dicht vernähen in kleinen schlitzen aus licht unsere wege masern füße in helligkeit flechten während ein wort nach dem andern im moos stecken bleibt

sage ich, es ist der wald ein wohnzimmer ein dunkles in dem wir uns und unsere geschichten suchen auf sohlen und mythen balancieren unter aufschreckenden vögeln nur manchmal ein wort mit steinen markieren sodass es in die höhe ragt ein stuhl eine lehne vielleicht

PRÉSTAMO LINGÜÍSTICO ( para m. )

dices, que el bosque es una sala de estar un lugar mágico cubierto de agujas pinochas que entretejen con espesura el tiempo en las pequeñas rendijas de luz que nuestros caminos trenzan nuestros pies salpicados de claridad mientras una palabra tras otra permanece enterrada en el musgo
yo digo, que el bosque es una sala de estar un lugar oscuro en el que nosotros mismos y nuestras historias buscan mantener el equilibrio sobre huellas y mitos bajo los atemorizados pájaros que solo a veces señalan una palabra con piedras para subir a lo más alto un asiento un lugar donde apoyarse quizás

( Trad. Gema Estudillo )








martes, 6 de agosto de 2019

MARÍA CARVAJAL. No estoy perdida


No estoy perdida
María Carvajal
Col. Garvm poesía
Asociación Cultural Garvm
2019
6 €

No estoy perdida es el poemario de María Carvajal que hemos publicado en la colección Garvm poesía. Si bien es el primer poemario de la autora, Carvajal no es nueva en estas lides. Hace años que participa en lecturas y en antologías, organiza encuentros literarios y participa en ellos dentro y fuera de Cáceres, ciudad donde reside. Es también correctora de estilo. "No estoy perdida" es un poemario sincero, franco, en el que una voz limpia y libre de artificios realiza un recorrido por aquellos lugares importantes para la autora: el poder de la amistad, la capacidad de cuidar a nuestros seres queridos, la denuncia de las nefastas consecuencias del capitalismo feroz, el consumismo, el medio ambiente, el hipócrita negocio de las farmacéuticas, en definitiva, la vida cotidiana de la gente de a pie. María Carvajal nos ofrece una poesía desnuda, casi confidencial de todo aquello de lo que hablaríamos si mantuviéramos una conversación sincera de noche, al calor de una luz tenue y frente a un par de copas de buen vino. La poética del mundo cuando la ciudad se apaga, se encienden las farolas y miramos la vida desde lejos a través del cristal de una ventana. Intimismo, reflexión, denuncia y recogimiento son los rasgos que definen este libro que atraerá seguro la atención de los lectores.


DE RECUERDOS Y OLVIDOS

Parece que ha pasado un siglo desde que te fuiste.
No sé en qué parte de la casa se perdieron tus pasos
que ya no oigo.
No sé cuándo fue la última vez que nuestra gata
se acurrucó sobre tus piernas,
ni sé si se acuerda de ti a la hora de la siesta
( te habría gustado conocer
a su nuevo compañero, tan peludo y suave como ella ).
Ya no hay ropa tuya en el cesto de la colada.
Ya no llegan cartas a tu nombre.
Ya no suena tu despertador.
Ya no se bebe vino aquí. Si no hay un brindis contigo,
el vino se vuelve triste.
El tiempo todo lo cura, dicen.
Con el tiempo todo se olvida, aseguran.
Pero es cruel el tiempo cuando borra tu imagen
tan nítidamente
como si nunca hubieses existido.
La soledad me golpea cada día para recordarme
que durante años me olvidé de ella.
Sé que esto no es un sueño,
pero me queda el consuelo de saber
que separarnos ha sido
un acto de amor.

Pedidos en alameda39@outlook.com


miércoles, 30 de enero de 2019

GARVM POESÍA

GARVM Poesía es la nueva colección del proyecto editorial que hace apenas año y medio inciamos juntos Uberto Stabile y yo. La familia crece y a nuestra primera colección: los pliegos de poesía Las hojas del baobab, de la que han salido ya 20 números, sumamos la revista de poesía Alameda 39, cuyo número 5 publicaremos la próxima primavera. También a finales del pasado año vio la luz el primer título de la colección La Oveja Negra: Hey Jack Kerouac, la huella beat en la poesía en lengua española. Con GARVM Poesía iniciamos una colección de poesía contemporánea que inaugura el poeta portugués Fernando Cabrita en edición bilingüe. Para información y pedidos: alameda39@outlook.com y @lashojasdelbaobab.


lunes, 28 de enero de 2019

Laura Giordani. Monte adentro [ Imantaciones ]

Laura Giordani (Córdoba, Argentina), escritora, poeta y docente. Ha publicado Materia Oscura (2010, Baile del Sol), Noche sin Clausura (2012, Ediciones Amargord), Antes de desaparecer (2014, Ediciones Tigres de papel), Una lengua impropia (2014, Ediciones del 4 de Agosto, Planeta Clandestino), La infancia que nos aguarda (2016, Ejemplar Único, Colección Poética y Peatonal) y las plaquettes Celebración del brote (2009, Zahorí-Poesía en minúsculas) y Las varas del zahorí: poemas de la sed (2013, Fundación Inquietudes). Sus textos han sido incluidos en diversas antologías y ha colaborado en distintas publicaciones nacionales e internacionales. Por donde pasa la poesía (2011, Baile del Sol), Voces del Extremo: poesía y resistencia (2013, Amargord Ediciones), En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis (Bartleby Editores, 2014), 28.28 La Europa de las escritoras (Gobierno de Cantabria, 2015), Disidentes: Antología de poetas críticos españoles (La Oveja Roja, 2015), Exploradoras (Libros de la herida, 2015), Naciendo en otra especie. Antología de Poesía de Capital Animal (2016, Plaza&Valdés). Ha participado como ponente en distintos encuentros en torno a la escritura poética en España e Iberoamérica.

 Elegir el barro, su arrojo en la disolución, ese
abandono para que los sauces se sostengan. Tierra
blanda, ofrecida sin medida como la mirada de los
idiotas, la ternura de los cauces. Donde las raíces se
estiran hasta escuchar la confesión de los
moribundos, donde las hojas se pudren con el abono
de los duelos: desasidas se hunden y el árbol las mira
con esa distancia con que un muerto mira sus
pertenencias.
La revelación no viene de lo alto, sube por los
talones, los imanta hacia el regreso, yerra de los
meridianos.


***
Por la pasarela de hierro
hasta la otra barranca
del río
tiemblan
las rodillas las sienes
tiembla el agua bajo los pies
flotar sobre su verde
como un cristo de poquita fe
como quien camina sobre celofán
o las antenas
de un insecto plateado
-antakarana fragilísimo
al monte que se abre
[como promesa al otro lado:
un fogonazo
de algarrobos blancos
chañares espinillos
tortura para los tímpanos
de las chicharras.



***
Desconfiar del anverso.
Ella se dirigía siempre al revés de las cosas: hojas,
piedras, párpados.
No teman su dolor, su verdad más blanda.
Dendromantes, aprendimos a pedir una hoja al álamo
plateado para leer su mano.
Tu palma contra su palma
su nervadura contra tus venas
hasta que la confesión comience:
[un tiempo de savia subiendo con miedo
los alaridos de la tala
unos hombres que arrancan el monte
como la cabellera de una anciana .
Intercambiamos sangre con los eucaliptos, nos
amamantamos de la perra más mansa.



( Publicado en Las hojas del Baobab, 17 )

sábado, 26 de enero de 2019

Rafael Camarasa, Una comedia de situación.

Rafael Camarasa (Valencia, 1963). No es doctor por ninguna Universidad, si acaso, paciente de muchos doctores. Forma parte del grupo poético anárquico (no por ideología, que también, sino por su bendito caos vital) surgido en los años ochenta de una Valencia desinhibida, alrededor del café Cavallers de Neu, regentado por Uberto Stabile. Entre los poetas que allí se encontraban cabe destacar al propio Stabile, a F.F. Meneses, Jesús Zomeño, Javier Azcona y Fernando Garcín. Precisamente con este último dirigió la colección de poesía La línea de sombra, donde publicaron muchos de aquellos poetas. Entre otros, ha publicado los libros de poemas Cromos, VI Premio Paiporta de Creación Poética (Editorial Denes, Valencia, 2007); El sitio justo, Premio Internacional de poesía Palabra Ibérica (Colección Palabra Ibérica, Punta Umbría, 2008), con traducción al portugués; Cabos sueltos (Diarios de Helena, Elche, 2003 y Ediciones Contrabando, Valencia, 2018). En breve se publicará el poemario Sin noticias de Liliput, ganador del XXXII Premio Internacional de poesía Barcarola, 2017. Sus poemas han aparecido en revistas como Litoral y Barcarola, así como en diversas antologías. En narrativa ha publicado los libros de relatos Feos, XVII Premios Otoño Villa de Chiva de Narrativa Breve (Editorial Denes, Valencia, 2009) y Lo normal (Ediciones Contrabando, Valencia, 2017).

(antes de la batalla)

Se acicala despreocupado entre perfumes.
En su adentro apenas hay estancias. Una para soñar
y otra para querer.
No necesita armarios ni patio trasero.
Lo alimenta el frenesí y el desgarrado brillo,
el incesante murmullo de los mercados,
y si el cielo se convierte en piedra y se derrumba,
lo hallarás en la lista de muertos.
Da envidia verlo caminar bajo la lluvia
sin paraguas y sin buscar refugio.
Él es lo que ves. Todavía.
Y se moja porque le gusta.
(altos vuelos)
Cierro los ojos y veo azafatas. Delicadas y deliciosas.
Con sombrerito azul y falda ajustada,
salidas de películas color pastel.
Profesionales que hacen grato mi vuelo
para que olvide el terror a las corbatas,
que me suministran Prozac y cacahuetes,
y sonríen si les pido matrimonio.
Tiernos gamos asustadizos que desaparecen de mi lado
cuando una voz anuncia por megafonía
el nombre de la siguiente parada.
Las puertas del metro se abren,
y entran y salen criaturas. Todas con prisa.
Todas sin pausa. Todas en dirección contraria
a la que corren mis azafatas.

(la joven de la perla)

No es tu cuerpo lo que miro, chica ofendida y sonrosada,
aunque eres bella hasta decir basta
y yo no soy una efigie. Es tu aire lo que admiro,
tan distinto al que me envuelve,
a pesar de que un análisis de ambos
arrojaría valores similares.
En mi atmósfera cargada de plomo,
tu entusiasmo sería un gas noble
y flotaría como el vuelo de una falda en los bailes
y verbenas de verano. Más que verte, huelo en ti
el aire de mí mismo en otro aire.
Y no te imagino desnuda. Si acaso,
solo en bikini.

( Publicado en Las hojas del Baobab, 16 )

viernes, 11 de enero de 2019

EVA VAZ, Limpieza general. Número 9 Las hojas del Baobab


Eva Vaz (Huelva, 1972) ha publicado los libros de poemas Ahora que los monos se comen a las palomas (2001), La otra mujer (2003), Leña (2004), Metástasis (2006), Ruido de venenos (2013) y Trabajo sucio (2016). Su obra aparece en diversas antologías, como Carne picada, Voces del extremo, La verdadera historia de los hombres, Hankover, 21 de últimas, Femigrama, Poemas a toda plana y 23 pandoras, entre otras. Ahora mismo prepara un nuevo libro: Los pájaros muertos. Es columnista en diversos medios.
En 2010 publicó una antología de toda su obra poética, con el título de Fragil, en la editorial Baile del Sol.
Trabaja como gestora cultural en su empresa “Ex Libris” desde 1999.
 
Tres poemas publicados en el número 9 de Las hojas del baobab :

ENTELEQUIA

Hubo magia. Eso dicen,
pero yo estaba fuera,
en el día siguiente:

el 7 de enero.

En mí habita el horror de los regalos.
La muñeca sin párpados,
la caja vacía,
las pilas descargadas.
Estoy en la fractura de las muñecas rotas.
En mí, el caramelo envenenado,
la barba postiza.

Soy lo que sobra,
lo que no se recicla, lo que se amontona,
la basura:
una mujer, no joven.
Nadie.
El despojo de este país,
otro olvido,
un tumor social.

En realidad no existo: soy una invención
basada en hechos reales.

De mí habla la mitad de un telediario,
titulares, cifras, porcentajes.

Pero soy un número goloso,
venid a lamerme, perritos,
chupad mis lamentos,
jugad con ellos entre ministros.

Os dejo la desesperación:
haced un buen caldo con mis miserias.

Sois unos cabrones.

CINTA EN EL JARDÍN

“Perder placer es triste”
Luis Cernuda
Perder placer es triste,
por eso están los bares
o las casas de putas:
placeres a manotazos,
como espantapájaros que aplauden.

Tú arañabas el placer dando lengüetazos
a los restos de coca de tus libros:
leías, los vi en la mesita, libros con marcapáginas.
Es cómico encontrar
El retrato de Dorian Gray
junto a la cama de una muerta.

Perder placer es triste,
por eso desayunabas martinis con vodka,
pero no había glamour en ello:
realmente era patético.
Ya vi a la muerte ejerciendo,
con disciplina,
merodeando bajo tus piernas hinchadas.

Esa puta se ceba con los alcohólicos,
hace trabajos cochambrosos.
Se complace con estas cosas.
Y te encontramos en el jardín,
emitiendo gemidos azules.
El cian de la muerte es ordinario.

Yo guardé tu ropa limpia,
aún caliente,
porque el vodka se comía tu hígado
a mordiscos
pero tú siempre ibas bien vestida.

El móvil aún estaba cargado:
¿una conversación sobre el cielo? ¿un whatssap?
Me gustaría saber cómo se muere:
tú ya tenías experiencia.

Perder placer es triste.
Encontré aquel bolsito de boda,
tan fino, con el menú de la fiesta.

Finalmente, todo guardado en orden,
parecía un triste trastero de la vida.
Cada cual debería elegir
cómo morirse,
y tú elegiste el vino.

“Dejad las rosas para los otros”.

Descansa, morirse de alcohol
debe de ser muy cansado.
Muy indecente.

El placer se fue a otro sitio
y nos dejaste tu cadáver
en el jardín,
delante de nuestros ojos.

Y un olor a lejía que tapaba,
como un féretro,

el olor de la muerte.

EL ORGASMO

Los psicotrópicos anestesian mi deseo.
Yo me amaba a menudo
y mi sexo temblaba sagradamente.
Mi coño era feliz y desafiante
y ahora dormita en un limbo de espuma.
Y ya no es una flor carnívora,
hambrienta y hermosa.
Ahora es un cactus, una flor de plástico,
un bebé dormido y sin conciencia.
Y acabo arañando mi coño
como un suelo seco y con grietas
 un suelo de piedras.
Drogada no puedo correrme:
mi saliva no moja y mis dedos
ahora  son espinas en mi entrepierna.
Mi coño ya no tiembla,
también mi sexo está drogado
Y ya no llora obscenamente
Porque yo ya no soy yo.
Y mi sexo es una jaula.

(“Los pájaros muertos”, inédito)

martes, 8 de enero de 2019

TIRSO PRISCILO VALLECILLOS

Tirso Priscilo Vallecillos nace en Motril, Granada, en 1972. Actualmente vive en Sevilla donde trabaja como profesor y asesor de formación. Diplomado en Ciencias Humanas, licenciado en Filología Hispánica, Filología Románica, Antropología Social, y Premio Extraordinario Final de Máster en Escritura Creativa, combina su trabajo con la escritura e imparte talleres de creatividad especialmente dirigidos al profesorado. Algunos de sus textos aparecen en revistas, blogs y antologías como Seré Bre (Cicus, 2015), La devoción inflamada (La Malvaloca, 2016), Voces del Extremo. Antología 2012/2016 (Armargod, 2017). En solitario ha publicado Subway (Ediciones en Huida, 2015), su primer poemario; la antología de relatos Libro de Cocina Tradicional Caníbal (Ediciones en Huida, 2016); el libro de aforismos Homo Pokémons (Trea, 2017); y Cartografía Urbana del Deseo, (La Malvaloca, 2017), libro de poemas y relatos. En investigación constante intenta encontrar nuevos formatos para acercarse al lector en la maquetación y estructura de los libros, así como en la presentación de los mismos a partir de performances participativas. Ha publicado en la revista de poesía Alameda 39 y los pliegos de poesía Las hojas del Baobab. Recientemente ha publicado el poemario Viejos ( Huerga y Fierro editores ).

PERDIENDO EL TIEMPO CON ESTO DE LA POESIA

Me gusta tu fragilidad y tu rudeza,
y ese toque de locura cuando me robaste los calzoncillos,
tus besos y tu orina,
tu cuerpo de depredador fiero con mirada de animal herido 

Después de muchos años te mando este guasap
te pregunto si sabes quién soy
si recuerdas estos versos,
y te prevengo de que un día pueden madurar en poema.
Luego escribo una sucesión de jotas
sin saber con qué intención lo hago.

Tú contestas algo acerca de cierto resabio a “fugacidez”
― sonrío por el término ―
que no eres un león herido
sino más bien un jabalí atropellado en la cuneta.
Me aseguras que no recibiste los guasaps
que jamás los habrías olvidado
que pensaste que no te quería,
que hace poco Benítez Reyes pontificaba
sobre la poesía y el ayer
que la fiebre del hoy, comentas que decía, le sienta mal
y que entiendes que (Benítez y yo) somos del mismo parecer
Que tus versos para mí apenas sí se atreven,
que juegas a imaginar, sí, es verdad
pero no poemas...

Hago memoria
por entonces andaba yo tan metido en la escritura
que acepté las cosas como vinieron
me conformé con la falta de noticias
desoí tu silencio...
Después de tantos años
me pregunto si un día me arrepentiré
de no haber atendido al mundo
de no haber tocado y sentido personas
sino solo posibilidades que recuerdan
otras memorias
otros cuerpos
otras vidas
pero no la mía ...

Me pregunto yo
si no ando perdiendo el tiempo
con esto de la poesía.


BISONTES

El pensamiento es esa manada de bisontes
que flota entre una nube de tierra
retumba a muros de discoteca, a patas
fuerza, velocidad y polvo
y aun así siempre acertamos
a recoger alguna que otra palabra.

COMO SI FUESE UNA MADRE ITALIANA O GRIEGA

Me despierto a las tres de la madrugada
y me llevo las manos a la cabeza
como si fuese una madre italiana o griega
entre ideas desparramadas por toda la casa.

Me despierto de nuevo a las cinco
y me llevo las manos a la entrepierna
como si fuera un pornostar de la República Checa
rodeado de pensamientos prestos a la penetración.

Me levanto a las seis treinta
me llevo las manos al teclado del ordenador
como el pianista de un antro clandestino
cansado, drogado, borracho … Eso nunca se sabe.

Da igual lo que haga
porque esto de escribir
persiste, persiste, persiste...


COMO SEXADORES DE POLLOS

Detrás de la poesía está la mano de un hombre
la mano de una mujer está detrás de la poesía
la mano de un hombre que quiere a otro hombre
la mano de una mujer que quiere a otra mujer
y a otro hombre
la mano de un hombre que se pinta los labios
y ama a una mujer
Y así se podría estar hasta que ya no quedaran
ni manos, ni versos...

Sin embargo, hay quien persiste en diferenciar
entre poemas macho y poemas hembra
con sus ojos minuciosos se niegan a ver
que al otro lado de la mano
de todas y cada una de las manos
solo hay poesía
poesía
y nada más que poesía.


DESPUÉS DE SUBWAY

Le leo a Alejandro un guasap de nuestra amiga Clara:
que esta noche sale en televisión, en La Voz
justo detrás de Orozco y Malú
(por lo menos no es Melendi, comento)
que lleva puesto un jersey color cereza
y que está sentada entre una pelirroja de cabello rizado
y un chico con peto a rayas  (¿Un peto a rayas?
¡Eso hay que verlo!, vuelvo a comentar).

Alejandro me mira con extrañeza
entiendo que me quiere decir algo
Es bonito ― comenta ―, ¿es un poema?

Yo le sonrío con ternura
sospecho que o no me escucha como antes
o ya se cree esto de la poesía.



( Publicado en el número 1 de la revista Alameda 39 )

miércoles, 2 de enero de 2019

DUNYA MIKHAIL. Tres poemas traducidos por Roberto Castillo

Dunya Mikhail nació el 19 de 1965 en Bagdad. Iraquí cristiana, creció hablando árabe y neo-arameo. Licenciada en Literatura Inglesa en la Universidad de Bagdad, ciudad en la que publicó su primer libro de poemas. Abandonó Iraq en los años noventa, cuando descubrió que el régimen de Saddam Hussein consideraba sus poesías "peligrosas" y a su autora una "enemiga". Estadounidense desde 2007, continúa escribiendo en árabe y cultivando los lazos con su país de origen. Ha publicado los libros The war works hard e Iraqi Nigths.

Publicados en el número 1 de la revista Alameda 39





LA GUERRA TRABAJA MUY DURO


¡Qué magnífica es la guerra!
¡Cuán ansiosa
y  eficiente!
Temprano en la mañana,
despierta a las sirenas
y manda a las ambulancias
a varios lugares,
balancea cuerpos en el aire,
acomoda camillas para los heridos,
convoca lluvia
de los ojos de las madres,
excava en la tierra
y  recupera muchas cosas
debajo de ruinas…
Algunas no tienen vida pero brillan,
otras son pálidas y aún palpitan…
La guerra produce la mayoría de las preguntas
en la mente de los niños,
entretiene a los dioses
arrojando fuegos artificiales y misiles
hacia los cielos,
planta minas en los campos
y cosecha heridas y ampollas,
obliga a las familias al exilio,
permanece junto a los clérigos
mientras estos culpan al diablo
(el pobre diablo permanece
con una mano en el fuego).
La guerra continúa trabajando, día y noche.
Inspira a tiranos
a elaborar largos discursos,
medallas para los generales
y temas para los poetas.
Contribuye a la industria
de miembros artificiales,
provee alimento para las moscas,
agrega páginas para los libros de historia,
acaba con la igualdad
entre asesino y asesinado,
enseña a los amantes a escribirse cartas,
acostumbra a las jóvenes a esperar,
llena los periódicos
con artículos y fotografías,
construye nuevas casas
para los huérfanos,
reanima a los hacedores de ataúdes,
da una palmadita en la espalda
a los sepultureros
y pinta una sonrisa en el rostro de líder.
¡La guerra trabaja con diligencia incomparable!
Sin embargo
nadie se lo agradece.

EL PRISIONERO

Ella no comprende
el significado de ser “culpable”.
Espera a la entrada de la prisión
hasta que lo ve, y le dice,
“cuídate”,
como solía decirle
cuando él iba rumbo a la escuela,
cuando se dirigía al trabajo
o cuando regresaba de vacaciones.
Ella no comprende
lo que le dicen ahora
detrás del mostrador
con sus uniformes de oficiales.
Le informan de que él debe permanecer ahí
solo con extraños.
A ella nunca se le ocurrió,
mientras le cantaba canciones de cuna
en esos días distantes,
que algún día, él terminaría en este frío lugar
sin ventanas ni lunas.
Ella no entiende,
la madre del prisionero no entiende
por qué debe abandonarlo
sólo porque
“terminaron las visitas”


EL ZAPATERO

Un hábil zapatero,
a lo largo de su vida,
ha machacado los clavos
en el cuero liso
para una variedad de pies:
pies que vuelan
pies que patean
pies que se zambullen
pies que persiguen
pies que corren
pies que pisotean
pies que brincan
pies que tropiezan
pies que aún son
pies que tiemblan
pies que danzan
pies que regresan…
La vida es un puñado de clavos
en la mano de un zapatero.


de The war works hard
Traducción del inglés: Roberto Castillo