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sábado, 25 de abril de 2020

DESCATÁLOGO DE LIBROS RAROS Y EXTRAVIADOS

Publicamos el Descatálogo de libros raros y extraviados. El catálogo recoge algunos de los libros y plaquettes de Malvarrosa editorial, La gata loca, Ediciones del 1900, Aullido libros, Palabra Ibérica, Las hojas del baobab, Alameda 39, Garvm poesía y La oveja negra. Un recorrido por una labor editorial de 40 años a través de libros difíciles de encontrar hoy en ferias y librerías.
El catálogo contiene algunas primeras ediciones y primeros libros de algunos autores. Este listado sirva de muestra:

Alfons Cervera, Un jardín con peces de colores y pájaros sonámbulos.
Eva Vaz, Elegía a una sombra.
Fernando Garcín, Nawi/ La mirada Trivia.
Hipólito Navarro, Relatos mínimos.
Isabel Bono, Mi padre.
Jesús Zomeño, Del eterno regreso
Juan Puchades, Un tornillo en la costa
Mercedes Arancibia, Nunca conocí a nadie que se llamara Carlos
Omar Pimienta, La libertad: ciudad del paso.


Descubre el catálogo pinchando en el siguiente enlace:


Pedidos y contactos en alameda39@outlook.com

viernes, 24 de abril de 2020

REVISTA ALAMEDA 39.6

Acaba de salir el número 6 de nuestra revista Alameda 39. Un número centrado en las conexiones entre la música en sus diferentes manifestaciones ( Jazz, Rock, Flamenco,...) y la poesía. Alameda 39 es uno de los proyectos que la Asociación cultural Garvm lleva a cabo desde 2017. Esperamos poder presentarla en sociedad pronto. Muchísimas gracias a todos los que hacéis posible este proyecto.
En este número han colaborado:
Roberto Mezquita Arnaiz, Extremos poéticos en contacto.
María Carvajal, Poesía y música, a perfect love.
Marina Casado Hernández, La literatura en las letras de Jim Morrison.
Natalia Carbajosa, Oralidad, poesía y jazz: ruth weiss.
Víctor Claudín, Canciones de cantautor.
María Ascen Marcelino Díaz, En el principio era el verso. La voz y la palabra.
Alexis Díaz Pimienta, Pimienta versus Sabina, mucha más que controversia.
Juan José Téllez, La letra con sangre entra.
Olvido Andújar, Cuando el jazz sueñ  clave de poesía.
Jose Blanco,entrevista a Elliot Munrphy: last conversation.
Mª Paz Fernández Montañez, Correspondencia: Carlos Edmundo de Ory, Jesús Fernández Palacios. Primeras cartas.
Se recogen también poemas de Francisco Cumpian,Josefa Parra, Ferran Fernández, Marcos Matacana Martín, Ballerina Vargas Tinajero,Pina Piccolo (Italia), Rita Taborda Duarte (Portugal), Michael Rothenberg y Neeli Cherkovski (EE.UU), Mark Abley, Mariilyn Bowering, Marsha Barber y Al Purdy (Canadá). 
En las traducciones, reseñas y contactos hemos contado con la valiosa colaboración de Emilia Mirazchiyska, Pedro Sánchez Sanz, Marco Vidal y Paco Ramos Torrejón.
La portada es de Eva Contreras.
Edita: Uberto Stabile y Gema Estudillo.
Contacto y pedidos en alameda39@outlook.com
8 € con gastos de envío.

jueves, 5 de septiembre de 2019

FERNANDO CABRITA, El poema triste de Dios

En El poema triste de Dios, de Fernando Cabrita, nos asomamos a la vida de un dios eterno y solitario cansado de ser omnipresente. Dios, arrinconado por la ciencia, vaga de aquí a allá por el mundo en busca de fieles. Consciente de su cada vez más acuciante soledad, decide ponerse en forma en el gimnasio o hacer campaña electoral en la televisión nacional para captar adeptos o fieles seguidores. El poema triste de Dios está escrito desde una perspectiva tragicómica y acerca al lector a un dios que lucha por ser humano, se lamenta de su propia eternidad, que percibe como un castigo, y añora la presencia de una compañera. Este dios ridículamente omnipotente pero viejo y solo, que cambiaría su propia transitoriedad por sentir el abrazo de una mujer en un salón de baile y arrastra su pesada eternidad como la bola de un reo al final de su grillete, acaba irremediablemente robándonos el corazón.Poesía existencial del siglo XXI.


El poema triste de Dios, Fernando Cabrita.
Edición bilingüe. Trad. a cargo de Gema Estudillo y Uberto Stabile.
Col. Garvm poesía.
6€

martes, 6 de agosto de 2019

MARÍA CARVAJAL. No estoy perdida


No estoy perdida
María Carvajal
Col. Garvm poesía
Asociación Cultural Garvm
2019
6 €

No estoy perdida es el poemario de María Carvajal que hemos publicado en la colección Garvm poesía. Si bien es el primer poemario de la autora, Carvajal no es nueva en estas lides. Hace años que participa en lecturas y en antologías, organiza encuentros literarios y participa en ellos dentro y fuera de Cáceres, ciudad donde reside. Es también correctora de estilo. "No estoy perdida" es un poemario sincero, franco, en el que una voz limpia y libre de artificios realiza un recorrido por aquellos lugares importantes para la autora: el poder de la amistad, la capacidad de cuidar a nuestros seres queridos, la denuncia de las nefastas consecuencias del capitalismo feroz, el consumismo, el medio ambiente, el hipócrita negocio de las farmacéuticas, en definitiva, la vida cotidiana de la gente de a pie. María Carvajal nos ofrece una poesía desnuda, casi confidencial de todo aquello de lo que hablaríamos si mantuviéramos una conversación sincera de noche, al calor de una luz tenue y frente a un par de copas de buen vino. La poética del mundo cuando la ciudad se apaga, se encienden las farolas y miramos la vida desde lejos a través del cristal de una ventana. Intimismo, reflexión, denuncia y recogimiento son los rasgos que definen este libro que atraerá seguro la atención de los lectores.


DE RECUERDOS Y OLVIDOS

Parece que ha pasado un siglo desde que te fuiste.
No sé en qué parte de la casa se perdieron tus pasos
que ya no oigo.
No sé cuándo fue la última vez que nuestra gata
se acurrucó sobre tus piernas,
ni sé si se acuerda de ti a la hora de la siesta
( te habría gustado conocer
a su nuevo compañero, tan peludo y suave como ella ).
Ya no hay ropa tuya en el cesto de la colada.
Ya no llegan cartas a tu nombre.
Ya no suena tu despertador.
Ya no se bebe vino aquí. Si no hay un brindis contigo,
el vino se vuelve triste.
El tiempo todo lo cura, dicen.
Con el tiempo todo se olvida, aseguran.
Pero es cruel el tiempo cuando borra tu imagen
tan nítidamente
como si nunca hubieses existido.
La soledad me golpea cada día para recordarme
que durante años me olvidé de ella.
Sé que esto no es un sueño,
pero me queda el consuelo de saber
que separarnos ha sido
un acto de amor.

Pedidos en alameda39@outlook.com


miércoles, 30 de enero de 2019

GARVM POESÍA

GARVM Poesía es la nueva colección del proyecto editorial que hace apenas año y medio inciamos juntos Uberto Stabile y yo. La familia crece y a nuestra primera colección: los pliegos de poesía Las hojas del baobab, de la que han salido ya 20 números, sumamos la revista de poesía Alameda 39, cuyo número 5 publicaremos la próxima primavera. También a finales del pasado año vio la luz el primer título de la colección La Oveja Negra: Hey Jack Kerouac, la huella beat en la poesía en lengua española. Con GARVM Poesía iniciamos una colección de poesía contemporánea que inaugura el poeta portugués Fernando Cabrita en edición bilingüe. Para información y pedidos: alameda39@outlook.com y @lashojasdelbaobab.


sábado, 26 de enero de 2019

Rafael Camarasa, Una comedia de situación.

Rafael Camarasa (Valencia, 1963). No es doctor por ninguna Universidad, si acaso, paciente de muchos doctores. Forma parte del grupo poético anárquico (no por ideología, que también, sino por su bendito caos vital) surgido en los años ochenta de una Valencia desinhibida, alrededor del café Cavallers de Neu, regentado por Uberto Stabile. Entre los poetas que allí se encontraban cabe destacar al propio Stabile, a F.F. Meneses, Jesús Zomeño, Javier Azcona y Fernando Garcín. Precisamente con este último dirigió la colección de poesía La línea de sombra, donde publicaron muchos de aquellos poetas. Entre otros, ha publicado los libros de poemas Cromos, VI Premio Paiporta de Creación Poética (Editorial Denes, Valencia, 2007); El sitio justo, Premio Internacional de poesía Palabra Ibérica (Colección Palabra Ibérica, Punta Umbría, 2008), con traducción al portugués; Cabos sueltos (Diarios de Helena, Elche, 2003 y Ediciones Contrabando, Valencia, 2018). En breve se publicará el poemario Sin noticias de Liliput, ganador del XXXII Premio Internacional de poesía Barcarola, 2017. Sus poemas han aparecido en revistas como Litoral y Barcarola, así como en diversas antologías. En narrativa ha publicado los libros de relatos Feos, XVII Premios Otoño Villa de Chiva de Narrativa Breve (Editorial Denes, Valencia, 2009) y Lo normal (Ediciones Contrabando, Valencia, 2017).

(antes de la batalla)

Se acicala despreocupado entre perfumes.
En su adentro apenas hay estancias. Una para soñar
y otra para querer.
No necesita armarios ni patio trasero.
Lo alimenta el frenesí y el desgarrado brillo,
el incesante murmullo de los mercados,
y si el cielo se convierte en piedra y se derrumba,
lo hallarás en la lista de muertos.
Da envidia verlo caminar bajo la lluvia
sin paraguas y sin buscar refugio.
Él es lo que ves. Todavía.
Y se moja porque le gusta.
(altos vuelos)
Cierro los ojos y veo azafatas. Delicadas y deliciosas.
Con sombrerito azul y falda ajustada,
salidas de películas color pastel.
Profesionales que hacen grato mi vuelo
para que olvide el terror a las corbatas,
que me suministran Prozac y cacahuetes,
y sonríen si les pido matrimonio.
Tiernos gamos asustadizos que desaparecen de mi lado
cuando una voz anuncia por megafonía
el nombre de la siguiente parada.
Las puertas del metro se abren,
y entran y salen criaturas. Todas con prisa.
Todas sin pausa. Todas en dirección contraria
a la que corren mis azafatas.

(la joven de la perla)

No es tu cuerpo lo que miro, chica ofendida y sonrosada,
aunque eres bella hasta decir basta
y yo no soy una efigie. Es tu aire lo que admiro,
tan distinto al que me envuelve,
a pesar de que un análisis de ambos
arrojaría valores similares.
En mi atmósfera cargada de plomo,
tu entusiasmo sería un gas noble
y flotaría como el vuelo de una falda en los bailes
y verbenas de verano. Más que verte, huelo en ti
el aire de mí mismo en otro aire.
Y no te imagino desnuda. Si acaso,
solo en bikini.

( Publicado en Las hojas del Baobab, 16 )

martes, 8 de enero de 2019

TIRSO PRISCILO VALLECILLOS

Tirso Priscilo Vallecillos nace en Motril, Granada, en 1972. Actualmente vive en Sevilla donde trabaja como profesor y asesor de formación. Diplomado en Ciencias Humanas, licenciado en Filología Hispánica, Filología Románica, Antropología Social, y Premio Extraordinario Final de Máster en Escritura Creativa, combina su trabajo con la escritura e imparte talleres de creatividad especialmente dirigidos al profesorado. Algunos de sus textos aparecen en revistas, blogs y antologías como Seré Bre (Cicus, 2015), La devoción inflamada (La Malvaloca, 2016), Voces del Extremo. Antología 2012/2016 (Armargod, 2017). En solitario ha publicado Subway (Ediciones en Huida, 2015), su primer poemario; la antología de relatos Libro de Cocina Tradicional Caníbal (Ediciones en Huida, 2016); el libro de aforismos Homo Pokémons (Trea, 2017); y Cartografía Urbana del Deseo, (La Malvaloca, 2017), libro de poemas y relatos. En investigación constante intenta encontrar nuevos formatos para acercarse al lector en la maquetación y estructura de los libros, así como en la presentación de los mismos a partir de performances participativas. Ha publicado en la revista de poesía Alameda 39 y los pliegos de poesía Las hojas del Baobab. Recientemente ha publicado el poemario Viejos ( Huerga y Fierro editores ).

PERDIENDO EL TIEMPO CON ESTO DE LA POESIA

Me gusta tu fragilidad y tu rudeza,
y ese toque de locura cuando me robaste los calzoncillos,
tus besos y tu orina,
tu cuerpo de depredador fiero con mirada de animal herido 

Después de muchos años te mando este guasap
te pregunto si sabes quién soy
si recuerdas estos versos,
y te prevengo de que un día pueden madurar en poema.
Luego escribo una sucesión de jotas
sin saber con qué intención lo hago.

Tú contestas algo acerca de cierto resabio a “fugacidez”
― sonrío por el término ―
que no eres un león herido
sino más bien un jabalí atropellado en la cuneta.
Me aseguras que no recibiste los guasaps
que jamás los habrías olvidado
que pensaste que no te quería,
que hace poco Benítez Reyes pontificaba
sobre la poesía y el ayer
que la fiebre del hoy, comentas que decía, le sienta mal
y que entiendes que (Benítez y yo) somos del mismo parecer
Que tus versos para mí apenas sí se atreven,
que juegas a imaginar, sí, es verdad
pero no poemas...

Hago memoria
por entonces andaba yo tan metido en la escritura
que acepté las cosas como vinieron
me conformé con la falta de noticias
desoí tu silencio...
Después de tantos años
me pregunto si un día me arrepentiré
de no haber atendido al mundo
de no haber tocado y sentido personas
sino solo posibilidades que recuerdan
otras memorias
otros cuerpos
otras vidas
pero no la mía ...

Me pregunto yo
si no ando perdiendo el tiempo
con esto de la poesía.


BISONTES

El pensamiento es esa manada de bisontes
que flota entre una nube de tierra
retumba a muros de discoteca, a patas
fuerza, velocidad y polvo
y aun así siempre acertamos
a recoger alguna que otra palabra.

COMO SI FUESE UNA MADRE ITALIANA O GRIEGA

Me despierto a las tres de la madrugada
y me llevo las manos a la cabeza
como si fuese una madre italiana o griega
entre ideas desparramadas por toda la casa.

Me despierto de nuevo a las cinco
y me llevo las manos a la entrepierna
como si fuera un pornostar de la República Checa
rodeado de pensamientos prestos a la penetración.

Me levanto a las seis treinta
me llevo las manos al teclado del ordenador
como el pianista de un antro clandestino
cansado, drogado, borracho … Eso nunca se sabe.

Da igual lo que haga
porque esto de escribir
persiste, persiste, persiste...


COMO SEXADORES DE POLLOS

Detrás de la poesía está la mano de un hombre
la mano de una mujer está detrás de la poesía
la mano de un hombre que quiere a otro hombre
la mano de una mujer que quiere a otra mujer
y a otro hombre
la mano de un hombre que se pinta los labios
y ama a una mujer
Y así se podría estar hasta que ya no quedaran
ni manos, ni versos...

Sin embargo, hay quien persiste en diferenciar
entre poemas macho y poemas hembra
con sus ojos minuciosos se niegan a ver
que al otro lado de la mano
de todas y cada una de las manos
solo hay poesía
poesía
y nada más que poesía.


DESPUÉS DE SUBWAY

Le leo a Alejandro un guasap de nuestra amiga Clara:
que esta noche sale en televisión, en La Voz
justo detrás de Orozco y Malú
(por lo menos no es Melendi, comento)
que lleva puesto un jersey color cereza
y que está sentada entre una pelirroja de cabello rizado
y un chico con peto a rayas  (¿Un peto a rayas?
¡Eso hay que verlo!, vuelvo a comentar).

Alejandro me mira con extrañeza
entiendo que me quiere decir algo
Es bonito ― comenta ―, ¿es un poema?

Yo le sonrío con ternura
sospecho que o no me escucha como antes
o ya se cree esto de la poesía.



( Publicado en el número 1 de la revista Alameda 39 )

jueves, 3 de enero de 2019

JOSÉ LUIS FALCÓ. Fragmentos de Café Woodoo

José Luis Falcó (Valencia, 1952) ha sido profesor de Teoría de Literatura de la Universidad de Valencia. Coautor, junto a Fanny Rubio, de la antología Poesía española contemporánea (1939-1980) (1981) y autor de diveros estudios y artículos en Revista de Occidente, Ínsula, Turia, La manzana poética, Rústica española y un largo etcétera. Codirector de las colecciones Septimomiau y Quervo y de la revista de crítica contemporánea Prosopopeya, en la que dirigió, junto a Antonio Méndez Rubio, el volumen Cánon de la crítica y crítica del cánon (1980-2005) (2007). Editor -selección y prólogo- de Mansa chatarra, de Francisco Ferrer Lerín (Jekill & Jill, 2014). Ha publicado también los siguientes cuadernos y libros de poesía: Lebrel de sombras (1978), El Encanto de la Serpiente (1980), Paisaje dividido (1981), Diez fragmentos en abril (1984), Paisaje dividido (Poesía 1978-1982) (1988), Siete sueños más tarde (1996) y Penúltima piel (2016) y Café Woodoo  en Las hojas del Baobab ( 2017 )


Desde el vientre
de todas las palabras

                           llegan
las más cercanas,

las que hacen dos veces
compañía cada noche

--mientras el sueño dobla
esquinas y relojes

y el viento del durante
para cerrarse después.

            * *

Noche al norte
                            
fue el lugar
donde cantó el grillo.

Lugar
del frío abandonado

(una jaula sin aire
entonces
la conciencia)

--reloj sin tiempo en los espejos,
rumor
de agua y nada,

mientras el grillo canta,
mientras tu ausencia.

     * *

Solo el hueso,
                      los huesos
de estos versos,
                     lo apenas
entrevisto,
                     lo casi
no entredicho

-la distancia insalvable,
el aire que separa

un cuerpo
de otro cuerpo,

un verso
de otro verso.
    **
Nadie anda
en las calles.

Nadie duerme
en las casas

--los edificios
                        de agua
las aceras
                   fluyendo

solo pueden ser vistos
desde el lugar del loco.

    * *

                      (César Simón)

Buscó la palabra estar,
un lugar
a la sombra,
un jardín
tal vez.

Un descanso propicio
a su extrañeza.

La extrañeza de ser
en cada instante
solo el eco de nada.
Esa nada tal vez.

     * *

Le amenaza
el no saber,

Una constante sensación
de ausencia en la penumbra

(ausencia que se llama
de uno mismo,

latido en un solar
a flor de escombros).

Le amenaza
el no saber,

-absorto, así,
sin más,

de pie,
junto a la vida.

  **
 Todo fue, se diría,
mientras
a ciegas
acaricias la penúltima piel,
mientras
cualquier recuerdo
parece profecía,
en esta vieja campana que se dice de cristal.

        * *         
      
                  (Paul Celan)
                                                                    
Siete rosas más tarde, dijiste,
volveré a nacer,
ahogado,
entre los hombres.

Ahogado entre los hombres
volveré a nacer
siete sueños más tarde
en idéntico círculo de sueño.

        * *

La sensación
de permanecer sumergido
procura más dolor en suspensión de tiempo
que el caracol de tus entrañas.

Intervalos de vida
entre quirófanos mugrientos,

serpientes ensartadas
--y qué final.

        * *

Sentirse en ese estar extraño.

Ocupar un lugar,
inhóspito.

Desalojar el aire.

Estar ahí,
estar aquí.

Sierpe de tiempo.

Espiral de humo.

    **

Nada quedó de ti
sino un lugar desposeído,

Otro cuerpo
Y su escritura.

 ( Café Woodoo, Las hojas del baobab. 2017 )






domingo, 9 de diciembre de 2018

UN DÍA PERFECTO, María Carvajal

 MARÍA CARVAJAL

(Mérida, Badajoz. 1977). Estudió Filología Inglesa en la Universidad de Extremadura. Sus poemas y relatos han sido publicados en varias antologías y revistas de España, Portugal, México y Polonia. Su libro de relatos se titula Mis días con Marcela (Rumorvisual, 2011). Fue coeditora de la revista mexicana Ombligo y editora de contenidos del blog Narrativa Breve ( www.narrativabreve.com). Durante años ha organizado en su ciudad lecturas y otros actos literarios como el Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez o EDITA Nómada. Participa asiduamente en recitales poéticos. Durante seis años estudió en el Conservatorio. Es una apasionada de la música y ha escrito letras para la banda de rock Bucéfalo. Ha publicado sus poemas en los pliegos de poesía Las hojas del Baobab y en la revista Alameda 39.

                                                                  *********

UN DÍA PERFECTO

Sí, quiero un día perfecto como el de Lou Reed.
Sin facturas, sin llamadas telefónicas,
sin sartenes por fregar, sin paracetamol.
Quiero un día perfecto como el de Lou Reed.
Sin estrés, sin telediarios hostiles,
sin impuestos, sin grasas saturadas.
Quiero un día perfecto como el de Lou Reed.
Incluso sin sangría ni parque.
Incluso sin zoológico ni películas.
Quiero un día perfecto como el de Lou Reed.
Solos, tú y yo. Just a perfect day.


QUÉ HACEMOS


Qué hacemos con los tipos de interés
y las cláusulas suelo,
si esos tipos no interesan
y nos hipotecamos sobre terrenos pantanosos.
Qué hacemos con las multinacionales
y los productos transgénicos,
si me lees desde tu móvil de última generación
mientras te reflejas en la piel de una manzana.
Qué hacemos con las farmacéuticas
y los contratos basura,
si no nos curamos de envidias y rencores
y seguimos sin tirar el papel al contenedor azul.
Qué hacemos con el amor que nos sobra,
si al final lo convertimos en ego.


LAS PÁGINAS EN BLANCO


Nací con todos los libros vacíos.
Mientras tomamos café
me pregunto cómo fue posible encontrarnos
entre tanto ruido, si tu mundo y mi mundo
son de galaxias distintas,
si siento estas distancias como agujeros negros
que separan nuestra realidad
y nos sitúan en planos tan paralelos
que parece imposible cualquier abismo de cruce.
Nací con todos los libros vacíos.
Mis manos tienen la ausencia de tu cuerpo,
aun sabiendo que en tus canciones hay sitio para mí,
pero quedan lejos tus melodías y tus dedos tocan más
las curvas de tu guitarra que las de mi cintura.
Estamos destinados a una intermitencia que duele.
Tengo el mar y la ría en mi nombre,
y tú eres el agua que nunca se seca,
la humedad que en mí provocas y la lluvia que me empapa.
Nací con todos los libros vacíos,
las páginas en blanco, los lomos intactos,
los índices invisibles, los prólogos ausentes,
la semblanza desaparecida, el título perdido.
Nací con todos los libros vacíos,
y no sé cómo pero sí con qué pretexto
tú los estás llenando de historias.


BRÚJULA


Al sur de mí están mis pies para volver siempre
porque en el retorno hay refugio, amor y vino.
En el centro de mí está mi sexo para darme, para darte,
[para darnos
porque es mi regalo más personal.
Al norte de mí están mis ojos para mirar al este y al oeste
porque así me aseguro de que caminas conmigo
y de que al lado de mi sur está tu sur.


NO-DO


Leer las noticias y vomitar todos los muertos.
Ya no se inauguran pantanos, solo tramos de autovía.
Sigue habiendo guerras. Sigue habiendo cadáveres en las
[cunetas.
Volvemos a emigrar a Alemania.
La Ley Mordaza pretende callarnos.
El primer presupuesto del estado sigue siendo para la
[Casa Real.
La Iglesia se enriquece con nuestros impuestos.
Miles de niños desnutridos siguen muriendo.
En los campos ahora se concentran refugiados sin refugio.
Las pateras siguen naufragando en nuestras costas,
los supervivientes llegan con sus sueños rotos.
Ya no sé si morir de pena, de rabia o de asco.


POR AMOR AL ARTE


Nos pagaban bien por posar desnudas
en la facultad. Íbamos temprano,
tomábamos un café de máquina
y, ya en el vestidor, nos desprendíamos de nuestra ropa.
Un par de minutos después nos asignaban la postura.
Luego llegaron los recortes y dejaron de pagar.
Nosotras seguíamos yendo, quizá por amor al arte,
o por amor al profesor.


( Aparecidos en el número 1 de la revista Alameda 39. Dirigida y editada por Uberto Stabile y Gema Estudillo )